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La
imagen de San Antonio de Padua
proviene, al igual que la de San Francisco, del Convento de Franciscanos
Menores de Orense, como donación por la aprobación de
los nuevos Estatutos, a principios del año 2003.
Siendo de autor anónimo, adscribible a la
tradición de los talleres franciscanos del S. XIX, está realizada en madera,
y posee una policromía y un trabajo de estofado perfectos. San Antonio se
representa como una persona muy joven, casi imberbe, y con el Niño Jesús
entre sus brazos.
Tras su llegada a Palencia, fue sometida a
un proceso de restauración en el Monasterio de Santa Clara, con el fin de
consolidar la talla y eliminar unos añadidos de pintura que poseía.
Este
santo, copatrono de nuestra Hermandad, nació a finales del siglo XII en
Lisboa. Primero formó parte de los canónigos regulares de san Agustín, y,
poco después de su ordenación sacerdotal, ingresó en la Orden de los frailes
Menores, con la intención de dedicarse a propagar la fe cristiana en África.
Sin embargo, fue en Francia y en Italia donde ejerció con gran provecho sus
dotes de predicador, convirtiendo a muchos herejes. Fue el primero que
enseñó teología en su Orden. Escribió varios sermones llenos de doctrina y
de unción. Murió en Padua el año 1231.
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Ampárame en esta hora,
¡oh San Antonio adorado!
Bajo tu acción bienhechora,
halla alivio el desgraciado.
El enfermo y el desvalido
y el que en la cárcel se ve
son por ti favorecidos
cuando te invocan con fe.
Yo, con toda confianza,
te invoco en esta ocasión,
y vivo con la esperanza
de obtener tu protección. |
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